La historia del pueblo mágico está vinculada a la Hacienda de la Erre, fundada por el virrey Marqués de Montescarios para la cría de ganado en 1710, aunque desde 1570 el virrey Enríquez de Almanza estableció aquí la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores. Posteriormente, al hacerse una ampliación de la antigua congregación con terrenos comprados a la Hacienda de la Erre, se formó el trazo original de la ciudad. La fecha más importante en la historia de ésta es la madrugada del 16 de septiembre de 1810, en la que el cura don Miguel Hidalgo y Costilla dio el Grito de Independencia, al sublevarse contra la dominación española. Por ello la ciudad ostenta el título de “cuna de la Independencia nacional” por decreto gubernamental. Hidalgo estableció talleres para la enseñanza de la alfarería, la carpintería y el telar, plantó moreras y formó colmenas y sembró numerosas vides, acciones que explican la influencia sobre la gente que lo siguió en el movimiento de Independencia. El 15 de septiembre de 1940, el presidente Lázaro Cárdenas comenzó la tradición del grito en el atrio de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores.
Además de la visita a diferentes edificaciones históricas de esta hermosa ciudad colonial, se recomiendan las deliciosas nieves de sabores exóticos como tequila, camarón, elote, aguacate, mole y mantecado. Dolores Hidalgo es también punto de partida de quien desee recorrer la ruta de la Independencia. Este pueblo mágico ofrece varios lugares para visitar: la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, la Plaza Principal o Jardín Hidalgo, la Parroquia de la Asunción, el Templo de la Tercera Orden, el Templo del Señor del Llanito, la Casa de Visitas, la Casa de Abasolo, el Museo de la Independencia, el Museo del Bicentenario, el Museo Casa Hidalgo y el Museo José Alfredo Jiménez.

