Querido viajero que recorre México, tenga en cuenta que encontrará pocas ciudades como ésta. Se le ha considerado monumento nacional y fue declarada por la Unesco como patrimonio de la humanidad. Son múltiples las causas que han le llevado a merecer tales distinciones como: sus calles empedradas, sus bellas casas coloniales, sus tradiciones, sus artesanías y la extraordinaria conservación de su espléndida arquitectura. Todo esto y más hacen de San Miguel de Allende un lugar ideal para los turistas nacionales y extranjeros, y sitio favorito de residencia de ingeniosos artesanos.
Además de haber sido cuna de Allende y Aldama, San Miguel fue escenario importante en la lucha de Independencia y fue declarado el primer Ayuntamiento libre de América. Es imprescindible visitar sus magníficos edificios, principalmente del periodo virreinal, como la Casa Museo de Allende, la Casa del Conde de la Canal, el Templo de la Concepción, el Oratorio de San Felipe Neri, el Jardín Principal, la Parroquia de San Miguel Arcángel, el Centro Cultural Ignacio Ramírez, el Instituto Allende y el Templo de San Francisco. Esta combinación de arquitectura colonial con los numerosos bazares de antigüedades, tiendas de arte y artesanías, galerías, etc., convierten a San Miguel de Allende en un irresistible centro cosmopolita.
Asimismo, es anfitriona de numerosas y variadas actividades culturales a lo largo del año. Además, junto a su categoría de pueblo mágico y joya colonial, debe destacarse la infraestructura turística de la ciudad, que incluye desde hoteles de 3 a 5 estrellas hasta sencillas y acogedoras posadas; así como restaurantes con gastronomía regional e internacional.

